Lubricante para fibra óptica: qué es, cómo funciona y por qué utilizarlo
La instalación de un cable de fibra óptica dentro de un ducto no depende únicamente de la fuerza del equipo o de la experiencia del instalador. También intervienen la longitud de la trayectoria, las curvas, el diámetro del ducto, el tipo de cubierta del cable y, de manera muy importante, la fricción.
Un lubricante para fibra óptica crea una película entre el cable y la superficie interior del ducto. Esta película disminuye la resistencia al movimiento y permite que el cable avance bajo condiciones más controladas.
En instalaciones por jalado, la reducción de fricción ayuda a controlar la tensión aplicada al cable. En instalaciones por soplado, la prelubricación del ducto puede disminuir el arrastre y favorecer una mayor distancia de instalación.
¿Por qué existe fricción dentro de un ducto?
Aunque el ducto parezca recto y uniforme, el cable entra en contacto con su superficie interior en distintos puntos. Cada contacto genera resistencia.
La fricción puede aumentar debido a:
- Curvas y cambios de dirección.
- Ondulaciones en la trayectoria.
- Agua, tierra o residuos dentro del ducto.
- Diámetros poco adecuados.
- Irregularidades en las uniones.
- Tipo de cubierta del cable.
- Material y condición interior del conducto.
- Distribución deficiente del lubricante.
En un jalado, la tensión acumulada y la presión del cable contra las curvas deben considerarse antes de comenzar. Se recomienda revisar la tensión máxima admitida, el radio mínimo de curvatura, la presión lateral, la ocupación del ducto y el riesgo de atoramiento.
¿Qué hace un lubricante para cable de fibra óptica?

Su función principal es reducir el coeficiente de fricción entre dos superficies: la cubierta exterior del cable y la pared interior del ducto.
Un lubricante especializado puede aportar varios beneficios:
1. Reduce la tensión de jalado
Cuando existe menos resistencia, se necesita menos fuerza para mover el cable. Esto es importante porque todo cable tiene límites de tensión establecidos por su fabricante.
2. Disminuye la presión en las curvas
Al pasar por una curva, el cable ejerce presión contra la pared del conducto. Si la tensión es elevada, también puede aumentar la presión lateral sobre el cable. La planeación debe considerar ambas variables.
3. Facilita trayectos más largos
Una reducción uniforme de la fricción puede mejorar el desempeño en recorridos largos, siempre que la ruta, el equipo, el cable y el ducto sean adecuados.
4. Ayuda a proteger la cubierta
Un producto compatible y correctamente aplicado reduce el contacto abrasivo. Esto no sustituye el respeto a la tensión máxima ni al radio mínimo de curvatura.
5. Mejora el control de la instalación
La lubricación adecuada puede hacer que el avance sea más uniforme y disminuir la necesidad de aplicar fuerzas repentinas.
¿Sirve cualquier lubricante?
No. Un producto que se siente resbaloso al tacto no necesariamente es adecuado para instalar fibra óptica.
El lubricante debe evaluarse por:
- Compatibilidad con la cubierta del cable.
- Compatibilidad con el ducto.
- Coeficiente de fricción.
- Capacidad de cobertura.
- Viscosidad.
- Facilidad de distribución.
- Comportamiento durante el secado.
- Rendimiento a la temperatura de trabajo.
- Cantidad de residuos.
- Método de instalación.
Lubricante para jalado y lubricante para soplado

No deben considerarse automáticamente equivalentes, cada uno de ellos ha pasado por las pruebas correspondientes para asegurar que sus propiedades, van a cumplir con las exigencias que cada uno de los procesos necesita.
Lubricante para jalado
Se utiliza sobre el cable, en la entrada del ducto o mediante un sistema que permita distribuirlo durante el recorrido. Debe permanecer sobre la cubierta y brindar lubricación a lo largo de la trayectoria.
Lubricante para soplado
Normalmente se emplea para prelubricar el interior del ducto o microducto. Debe formar una película eficiente sin impedir el movimiento del aire ni generar una acumulación innecesaria de producto.
Polywater distingue entre lubricantes para el jalado de cables de comunicaciones y productos diseñados para prelubricar ductos antes del soplado. Por ejemplo, Polywater F es un lubricante vertible para jalados largos, mientras que Prelube 2000 se formula para reducir el arrastre durante el soplado.
¿Cuánto lubricante debe aplicarse?
No existe una cantidad universal. El consumo depende de:
- Longitud del recorrido.
- Diámetro exterior del cable.
- Diámetro interior del ducto.
- Materiales de ambas superficies.
- Número y severidad de las curvas.
- Estado del conducto.
- Método de aplicación.
- Recomendaciones del fabricante.
Aplicar demasiado producto no garantiza una menor fricción. En algunos sistemas de soplado, una película delgada y bien distribuida puede ser más importante que llenar el ducto de lubricante.
Conclusión
Un lubricante para fibra óptica es un elemento técnico de la instalación, no un accesorio improvisado. Su correcta selección puede ayudar a reducir tensión, fricción y riesgo de daño.
Antes de utilizarlo deben revisarse las fichas técnicas del cable, del ducto y del lubricante. También es necesario inspeccionar la ruta, comprobar el estado del conducto y respetar los límites del fabricante.
